El BCE sube los tipos al 2,5% y no descarta más alzas por la energía
Lagarde eleva la tasa de referencia 25 puntos básicos y avisa de que la inflación seguirá por encima del objetivo en la primera mitad de 2027.

El Banco Central Europeo ha vuelto a mover ficha. Tras la subida de 25 puntos básicos aprobada este jueves, que deja la tasa de referencia en el 2,5%, su presidenta, Christine Lagarde, ha dejado claro que el organismo no descarta nuevas alzas del precio del dinero en las próximas reuniones. El motivo: unos precios energéticos al alza y una inflación que se resiste a volver al objetivo del 2%.
La información fue avanzada por la sección de economía de 20minutos a partir de la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del BCE, celebrado en esta ocasión en Berlín.
Una economía que aguanta mejor de lo previsto
Lagarde justificó el movimiento apelando a la "capacidad de resiliencia" de la actividad en la eurozona, mayor de lo que anticipaban los propios técnicos del banco. Detrás de ese comportamiento están el consumo de los hogares y la demanda del sector público, dos motores que han sostenido el crecimiento pese al ruido geopolítico.
Esa fortaleza tiene, sin embargo, una lectura incómoda para el banco central: si la economía aguanta, hay menos margen para que los precios se moderen por sí solos. De ahí que el Consejo de Gobierno se muestre dispuesto a sacrificar algo de crecimiento con tal de contener la inflación.
La energía vuelve a tensionar los precios
El conflicto en Oriente Próximo ha empujado al alza el coste de la energía y de los alimentos. El petróleo cotiza en niveles que no se veían desde el pasado mes de mayo y ha arrastrado a otras materias primas, con el gas en máximos históricos. Según el BCE, ese encarecimiento mantendrá la inflación general por encima del objetivo durante la primera mitad de 2027.
El organismo ha revisado al alza sus previsiones de IPC para 2027 y 2028, aunque mantiene sin cambios la de este año en el 3%. En su comunicado, el banco reconoce que los escenarios elaborados por sus expertos arrojan "una amplia variedad de resultados" para crecimiento e inflación, dependiendo de cuánto dure y cuánta intensidad tenga la perturbación energética y de si se producen efectos de segunda vuelta, es decir, si el encarecimiento de la energía acaba trasladándose a salarios y al resto de precios.
Qué es el tipo neutral y por qué el BCE lo aparca
Preguntada por el llamado tipo neutral —aquel nivel de tipos que ni frena ni estimula la economía, y que el propio BCE sitúa en el 2,5%—, Lagarde fue tajante: "En las circunstancias actuales no le otorgamos ninguna importancia al tipo neutral". Traducido: el banco no se guía por esa referencia teórica para decidir su próximo paso.
La presidenta insistió en que fijar de antemano una senda concreta para los tipos sería contraproducente con el nivel de incertidumbre actual. Y calificó la decisión de este jueves como "obviamente unánime".
Los riesgos que vigila Fráncfort
Entre las amenazas para la actividad, Lagarde citó la guerra entre Estados Unidos e Irán y la invasión rusa de Ucrania. A ellas sumó otros posibles focos de tensión:
- Una nueva perturbación en el suministro de energía.
- Un deterioro de la confianza en los mercados financieros mundiales.
- Un contagio de las tensiones en la renta fija que endurezca las condiciones de crédito y frene la demanda.
"Un resurgimiento de las tensiones comerciales entre las principales economías podría alterar adicionalmente las cadenas de suministro, reducir las exportaciones y debilitar el consumo y la inversión", advirtió.
Qué puede pasar en diciembre
El tono restrictivo del mensaje ha llevado a los analistas a contemplar otro aumento de un cuarto de punto en la reunión de diciembre. El movimiento de este jueves es el segundo del año, después de que el banco optara por una pausa en la cita de julio.
Para hogares y empresas españolas, cada subida se traslada tarde o temprano al coste de la financiación, un asunto especialmente sensible en un país donde la hipoteca concentra el 73% de la deuda de los hogares. También pesa el efecto de la energía sobre la factura de los carburantes, con la posible subida del diésel por el fin de los descuentos fiscales en el horizonte.
Sobre su propio futuro, Lagarde, cuyo mandato expira en octubre de 2027, evitó alimentar las especulaciones que la sitúan en el Foro Económico Mundial de Davos: "No hay nada que comunicar". La sucesión en la cúpula del banco es, precisamente, uno de los debates abiertos sobre el relevo en el BCE.
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Elaborado a partir de información publicada por 20 Minutos Economía · Fuente primaria: documento original