Virgin Media O2, filial de Telefónica, prepara un recorte de miles de empleos
La teleco británica participada al 50% por Telefónica estudia despidos que podrían afectar a hasta 4.000 de sus 16.000 empleados para contener una deuda de 22.000 millones de libras.

La operadora británica Virgin Media O2 (VMO2), participada a partes iguales por Telefónica y la estadounidense Liberty, trabaja en un plan de recorte de plantilla que afectaría a miles de empleados. Lo adelantó el canal británico Sky News y lo recoge Expansión, en un contexto de inquietud entre inversores y acreedores por la capacidad de la compañía para sostener su endeudamiento.
Hasta 4.000 empleos sobre la mesa
Según las fuentes citadas por Sky News, la cifra concreta de salidas todavía no está cerrada, pero podría alcanzar los 4.000 puestos sobre una plantilla de unos 16.000 trabajadores, es decir, en torno a una cuarta parte del total. El grueso del ajuste recaería sobre perfiles sin contacto directo con el cliente, mientras la compañía, dirigida por el consejero delegado Lutz Schuler, ya ha movido fichas en su cúpula.
VMO2 presenta sus resultados del tercer trimestre el próximo martes. Las mismas fuentes apuntan a que la empresa anunciará un objetivo de ahorro expresado en euros y libras, pero no en número de empleos. La compañía ha declinado comentar los planes de despidos. Además del recorte de plantilla, se espera una revisión del gasto en contratistas y proveedores externos.
Una deuda de 22.000 millones de libras
El trasfondo es financiero. VMO2 arrastra una deuda próxima a los 22.000 millones de libras, y el mercado ha ido descontando riesgo durante los últimos meses. Según el Financial Times, los bonos con mayor protección de la compañía cotizan alrededor de 71 peniques por libra —un descuento cercano al 30% sobre su valor nominal— y los instrumentos con menos garantías llegan a descuentos del 60%. Cuando un bono cotiza muy por debajo de su valor de emisión, los inversores están asumiendo que existe una probabilidad apreciable de que la deuda no se devuelva en las condiciones pactadas.
Ya en julio el diario británico publicó que la operadora estudiaba fórmulas para rebajar su apalancamiento, entre ellas un recorte de dividendos y de inversión (capex) por valor de 600 millones de libras.
Freno a la inversión en red
El ajuste alcanza también al despliegue de infraestructura. VMO2 habría decidido detener nuevos despliegues de fibra hasta el hogar (FTTH) y apoyarse en la red de su gran rival, BT, en aquellas zonas donde no dispone de infraestructura propia. Además, ha frenado la modernización de su red de cable HFC —coaxial en el último tramo, la tecnología que en España usaron operadores como Ono o Euskaltel— hacia una red íntegra de fibra óptica.
En telecomunicaciones, parar el despliegue propio y alquilar red ajena reduce la inversión a corto plazo, pero deja a la operadora más dependiente de un competidor en la parte del negocio que marca la calidad del servicio.
El papel del regulador británico
Buena parte de la urgencia viene de un frente regulatorio adverso. La autoridad de competencia británica, la CMA, se ha mostrado contraria a que Nextfibre —sociedad participada por Telefónica, Liberty y el fondo francés Infravía— compre la operadora de fibra Netomnia, y prefiere que sea CityFibre quien la adquiera para construir un rival más sólido frente a Openreach, la filial de infraestructuras de BT. El problema es que CityFibre también afronta dificultades financieras.
Para VMO2 el veto tendría un coste directo: con esa operación esperaba recibir alrededor de 1.100 millones de libras (unos 1.200 millones de euros) vinculados al compromiso de usar a largo plazo las redes de Nextfibre. Sin esa inyección, su situación financiera se tensa, y ahí sitúan los analistas el origen de la aceleración del plan de ahorro.
En paralelo, la compra de TalkTalk por parte de BT ha irritado a sus competidores, que temen un refuerzo del poder de mercado del antiguo monopolio estatal.
Qué supone para Telefónica
VMO2 es una de las principales apuestas internacionales de Telefónica y consolida por puesta en equivalencia, al tratarse de una sociedad al 50%. Un deterioro del negocio británico y una reducción de los dividendos que reparte la filial afectan a la generación de caja que el grupo español recibe desde Reino Unido. Telefónica trabaja en paralelo en su propio plan estratégico en España, donde ha reforzado servicios como el filtro de llamadas spam de Movistar y proyectos tecnológicos como el primer ordenador cuántico instalado en Madrid.
La cita clave es la presentación de resultados del martes, cuando la compañía deberá concretar el tamaño del ahorro perseguido y explicar cómo encaja el freno inversor con sus compromisos de red en Reino Unido.
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Elaborado a partir de información publicada por Expansión Empresas · Fuente primaria: documento original