El Estado transfiere más de 40.000 millones a la Seguridad Social hasta agosto
Las transferencias al sistema de pensiones crecieron un 9,8% hasta agosto y las cotizaciones sumaron 126.032 millones, según la ejecución presupuestaria.

La Seguridad Social cerró los ocho primeros meses del año con un saldo positivo, pero ese resultado se apoya cada vez más en el dinero que llega desde los Presupuestos del Estado. Según los datos de ejecución presupuestaria recogidos por ABC, las aportaciones del Estado y sus organismos autónomos al sistema alcanzaron 40.186 millones de euros hasta agosto, un 9,8% más que en el mismo periodo del año anterior.
Sumando el resto de transferencias recibidas, la cifra se eleva a 43.691 millones, con un avance del 9,2% interanual. Y previsiblemente será mayor al cierre del ejercicio: diciembre concentra el pago de la paga extraordinaria a los pensionistas, un mes en el que la tesorería del sistema está especialmente tensionada.
Qué son estas transferencias y por qué importan
Hasta hace unos años, las cotizaciones de empresas y trabajadores cubrían prácticamente el gasto en pensiones contributivas. Desde la reforma del sistema, el Estado asume con impuestos una parte de los llamados gastos impropios: prestaciones y políticas que, según el Gobierno, no deberían financiarse con cotizaciones. En la práctica, eso significa que la nómina mensual de los pensionistas se paga con una combinación de cotizaciones, impuestos generales y deuda pública.
El endeudamiento acumulado del sistema supera los 136.000 millones de euros, consecuencia de los préstamos del Estado concedidos en los años en los que los ingresos por cotizaciones no bastaban para cubrir las obligaciones.
Las cotizaciones suben, pero no cubren la factura
El lado de los ingresos propios también crece con fuerza. Las cotizaciones sociales sumaron 126.032 millones hasta agosto, un 7,5% más en términos interanuales, es decir, cerca de 9.000 millones más que un año antes. Detrás de ese aumento hay tres factores que se acumulan: la creación de empleo, el alza de los salarios y la subida progresiva de los tipos de cotización.
Entre esas subidas destaca el mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), un recargo sobre las cotizaciones en vigor desde el 1 de enero de 2023 que se diseñó para volver a dotar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como 'hucha de las pensiones'. Fue una de las medidas más discutidas de la reforma impulsada por el entonces ministro José Luis Escrivá. Su recaudación ha crecido un 25,9% en el último año, hasta 4.075 millones.
El saldo del sistema y de dónde sale
Con todo ello, la Seguridad Social registró un saldo positivo de 7.433 millones hasta agosto. Es la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 171.383 millones, un 7,7% más, y unas obligaciones reconocidas de 163.951 millones, un 7,1% más. Conviene leer ese superávit con cuidado: se obtiene contando las transferencias del Estado como ingreso, de modo que no mide la capacidad del sistema para sostenerse solo con cotizaciones.
El factor demográfico
La presión sobre el gasto tiene una explicación conocida. La generación del baby boom, unos 14 millones de personas en España, empezó a jubilarse hace algo más de dos años. Son carreras de cotización largas y bases altas, lo que se traduce en pensiones de cuantía elevada. El sistema paga ya alrededor de diez millones de jubilaciones.
A ese volumen se añade la revalorización anual de las pensiones conforme al IPC, vigente desde 2021. Ese mecanismo protege el poder de compra de los pensionistas, pero traslada automáticamente a la nómina pública cualquier repunte de precios, de forma que un año de inflación alta se convierte en un aumento permanente del gasto estructural.
La combinación de más pensiones, más altas y actualizadas con la inflación explica por qué, aun con ingresos por cotizaciones en máximos, el recurso a los impuestos sigue creciendo cada ejercicio. Es el mismo debate que atraviesa otras decisiones recientes de política económica, desde la discusión sobre el coste de subir el salario mínimo hasta el diseño de las prestaciones. En paralelo, las cotizaciones de colectivos específicos también se han ido ampliando, como ocurre con el convenio especial de los cuidadores no profesionales.
Fuente: ABC Economía, a partir de los datos de ejecución presupuestaria de la Seguridad Social.
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Elaborado a partir de información publicada por ABC Economía · Fuente primaria: documento original