Criteria Caixa pone 250 millones en el fondo europeo para escalar tecnológicas
El brazo inversor de la Fundación La Caixa entra con 250 millones en el Scaleup Europe Fund, vehículo impulsado por la Comisión Europea que aspira a 5.000 millones.

Criteria Caixa, el holding inversor de la Fundación La Caixa, destinará 250 millones de euros al Scaleup Europe Fund (SEF), el vehículo promovido por la Comisión Europea para financiar el crecimiento de compañías tecnológicas europeas de tamaño medio. La operación, adelantada por ABC, sitúa a un inversor español entre los socios fundadores de un fondo que aspira a un tamaño inicial de 5.000 millones.
Qué es el Scaleup Europe Fund
El SEF nace con un diagnóstico concreto: en Europa hay dinero para arrancar empresas, pero escasea cuando esas compañías necesitan rondas grandes para dar el salto de escala. Es lo que en el sector se llama la brecha de financiación en fases avanzadas o late stage. La consecuencia habitual es que las empresas con más potencial acaban buscando capital fuera del continente, normalmente en Estados Unidos, y con frecuencia trasladan allí su sede, su propiedad industrial o su cotización.
El fondo se centrará de forma preferente en el llamado deeptech, es decir, negocios cuyo valor descansa en tecnología profunda y desarrollo científico: semiconductores, computación avanzada, inteligencia artificial, biotecnología industrial o materiales. Son proyectos con ciclos largos y necesidades de capital elevadas, justo el perfil que peor encaja en los fondos de capital riesgo europeos de tamaño medio.
Entre los inversores fundacionales figuran Novo Holdings, EIFO, Allianz, APG, Fondazione Compagnia di San Paolo, Santander y Wallenberg Investments. La gestión del vehículo se ha adjudicado a EQT, una de las mayores gestoras de capital privado europeas. El periodo de inversión previsto es de cinco años y, según la información publicada, el fondo ya ha cerrado sus primeras operaciones.
El encaje en la estrategia de Criteria
Para Criteria, la aportación se enmarca en su Plan Estratégico 2030 y, dentro de él, en la cartera de inversiones alternativas. Ese apartado agrupa activos distintos de sus dos bloques históricos: la cartera fundacional, cuyo núcleo es la participación en CaixaBank, y la cartera de inversiones relevantes, formada por participaciones en sociedades cotizadas. El propio holding se ha fijado un límite: las inversiones alternativas no podrán superar el 10% del total de sus activos.
La entrada se canalizará a través de Criteria PE Management, una sociedad gestora de entidades de capital riesgo autorizada recientemente por la CNMV y creada para invertir en compañías maduras no cotizadas, principalmente a través de fondos de terceros en lugar de con compras directas. Es un cambio de instrumento relevante: implica que Criteria construye estructura propia para operar en capital privado de forma estable, no puntual.
El presidente del holding, Isidro Fainé, ha subrayado el compromiso del grupo con el ecosistema inversor europeo. Su consejero delegado, José María Méndez, ha señalado que la participación permite ampliar el apoyo a empresas innovadoras y ayudarlas a ganar tamaño. Criteria cerró el primer semestre con un beneficio de 1.248 millones y una cartera valorada en más de 51.800 millones, según los datos difundidos por el propio grupo.
Por qué importa para el tejido empresarial
Más allá de la cifra, la operación apunta a un problema que afecta también a las empresas españolas: cuando una compañía tecnológica necesita decenas o cientos de millones para crecer, sus interlocutores naturales están fuera. Casos recientes lo ilustran, como la entrada de Nvidia en la valenciana iPronics, donde el capital de referencia llegó desde el otro lado del Atlántico.
La idea que sostiene el SEF es que un fondo de gran tamaño, con dinero público y privado y gestión profesional, puede actuar como ancla en rondas grandes y atraer a otros inversores. Queda por ver si el vehículo alcanza los 5.000 millones anunciados y qué proporción de sus operaciones acaba dirigiéndose a compañías del sur de Europa, donde el volumen de capital riesgo sigue siendo muy inferior al de mercados como el alemán, el francés o el nórdico.
Para las empresas medianas de base tecnológica, el efecto práctico no será inmediato: los fondos de este tipo despliegan su capital a lo largo de años y concentran las inversiones en un número limitado de compañías con métricas ya consolidadas.
- Criteria Caixa
- Comisión Europea
- capital riesgo
- deeptech
- EQT
- inversión
Elaborado a partir de información publicada por ABC Economía · Fuente primaria: documento original