La banca prestó 2.500 millones a Correos y evitó su suspensión de pagos
Entre 2020 y 2025, Correos firmó una treintena de créditos con bancos españoles por 2.500 millones que le dieron liquidez para pagar nóminas y proveedores.

El operador postal público esquivó la suspensión de pagos gracias al dinero de la banca privada. Entre 2020 y 2025, Correos firmó alrededor de una treintena de préstamos y pólizas de crédito que le abrieron el acceso a 2.500 millones de euros de financiación, según la información publicada por ABC a partir de las cuentas anuales de la compañía. Ese respaldo fue el que permitió a la empresa atender las facturas de proveedores y las nóminas de su plantilla en los años de mayor deterioro de su negocio.
De cero deuda bancaria a 953 millones
La fotografía previa a la pandemia era muy distinta. En 2019, Correos no tenía deuda con entidades financieras: ni préstamos pendientes ni líneas de crédito abiertas para asegurarse liquidez. A partir de 2020 esa situación cambió por completo. La deuda bancaria pasó de 327 millones al cierre del primer año de la pandemia a 953 millones a finales de 2025. Solo en concepto de intereses y costes financieros, la compañía ha desembolsado en torno a 25 millones anuales en los dos últimos ejercicios.
Entre las entidades que participaron en esa financiación figuran, según el diario, Kutxabank, CaixaBank, Ibercaja y Cajamar. Una póliza de crédito es una línea de financiación de la que la empresa puede disponer según necesite y por la que paga intereses solo por el importe utilizado; es un instrumento habitual para cubrir desajustes de tesorería, es decir, desfases entre los cobros que entran y los pagos que hay que hacer.
Qué pasó con el negocio postal
El origen del problema está en el desplome de la actividad tradicional. Aunque el Gobierno incluyó el reparto postal entre los servicios esenciales durante el confinamiento, el envío de correspondencia se hundió. En 2020, los ingresos de Correos cayeron alrededor de un 20% respecto al ejercicio anterior —unos 300 millones menos— y las pérdidas se acercaron a los 400 millones. Fue el momento en que la compañía tuvo que acudir por primera vez en años al crédito bancario.
La recuperación posterior no ha devuelto a la empresa a los niveles de facturación de 2018 y 2019. En el conjunto del último lustro, las pérdidas acumuladas superan los 1.600 millones de euros, según los datos recogidos en las cuentas anuales.
Créditos al 0% y condiciones flexibles
Los informes auditados de la compañía reflejan algunos detalles llamativos de esa financiación: préstamos concedidos con un tipo de interés del 0%, intereses vencidos pendientes de pago por unos siete millones y situaciones en las que, tras incumplir alguna de las condiciones financieras pactadas —los llamados covenants, compromisos que el prestatario debe cumplir mientras dure el crédito—, la empresa quedó eximida de esas obligaciones.
Desde Correos se defiende la normalidad de la operativa. Fuentes oficiales de la compañía sostienen que acudir al sistema financiero durante el covid fue una consecuencia de la caída brusca de la actividad, «como la mayoría de empresas públicas y privadas», y que el descenso continuado de los ingresos postales ha hecho necesario mantener «un cierto nivel de endeudamiento bancario, en una gestión normal de tesorería en una empresa de esta dimensión».
Sobre las condiciones ventajosas, la interpretación de la empresa es otra: «Efectivamente, las operaciones se han realizado en condiciones ventajosas, lo que supone que el sector financiero español valora de manera positiva a Correos y que es considerada una entidad muy solvente». La compañía añade que en 2025 recibió ofertas vinculantes de los bancos por un importe que más que duplicaba lo solicitado.
El papel del accionista
Un elemento del relato apunta al accionista único, la SEPI, el holding empresarial del Estado. Durante los años más críticos, según ABC, Correos no recibió el respaldo financiero de su propietario, que en ese mismo periodo sí destinó recursos a otras operaciones, como la compra del 10% del capital de Telefónica.
El giro llegó en 2025, cuando la SEPI aprobó un nuevo plan estratégico que multiplica por tres los recursos que Correos percibe de los Presupuestos. Con esas aportaciones extra y con el plan de contención de gastos aplicado por el equipo dirigido por Pedro Saura, la compañía volvió a registrar beneficios. La empresa considera hoy que la deuda de 953 millones con la banca es manejable y que sus problemas de liquidez han quedado atrás, aunque su propio mensaje público reconoce que las urgencias continúan.
- Correos
- SEPI
- banca
- empresas públicas
- deuda
- sector postal
Elaborado a partir de información publicada por ABC Economía · Fuente primaria: documento original