La vivienda pesa en España más que en ningún otro país salvo Australia
Un informe de McKinsey Global Institute calcula que el valor de los inmuebles en España equivale a cuatro veces el PIB, el segundo mayor del mundo tras Australia.

El ladrillo sigue siendo la pieza central del patrimonio de las familias españolas. Según el último informe de McKinsey Global Institute sobre balance económico e inversión global, recogido por ABC, el valor conjunto de los inmuebles en propiedad en España equivale a cuatro veces el Producto Interior Bruto del país, el segundo porcentaje más alto del mundo, solo por detrás de Australia.
La comparación con los vecinos europeos deja clara la excepcionalidad española. En Italia y Francia el valor del parque inmobiliario ronda las tres veces el PIB; en Alemania se sitúa en torno a 2,5 veces; y en Portugal la exposición de los hogares a la vivienda es notablemente menor, según el mismo estudio.
Qué significa que la vivienda valga cuatro veces el PIB
El PIB es el valor de todo lo que produce una economía en un año. Cuando se dice que la vivienda equivale a cuatro veces esa cifra, se está comparando un stock acumulado durante décadas —casas, pisos, apartamentos y todo tipo de inmuebles— con la producción de un solo ejercicio. Con un PIB que ronda los 1,7 billones de euros, el cálculo del informe situaría ese patrimonio inmobiliario en el entorno de los 6,8 billones.
El indicador no mide riqueza real disponible: refleja hasta qué punto el ahorro de un país está concentrado en un único activo, poco líquido y muy sensible a los ciclos de precios. Cuanto mayor es ese peso, más dependen las finanzas familiares de lo que haga el mercado inmobiliario.
El pico llegó en 2008 y desde entonces baja
El momento álgido se alcanzó en 2008, cuando el valor de los inmuebles llegó a representar casi seis veces el PIB español, en plena burbuja. La crisis inmobiliaria posterior, la inflación de la última década y las dificultades de acceso a la vivienda han ido reduciendo esa proporción. Solo entre 2024 y 2025, ejercicio analizado en el estudio, el peso habría caído diez puntos porcentuales.
Jan Mischke, socio de McKinsey Global Institute y uno de los autores, explica que «el valor de los activos inmobiliarios en relación con el PIB en España se ha corregido significativamente desde los años del boom», algo que atribuye en buena medida a la evolución de la inflación. Aun así, matiza que «sigue siendo el segundo más elevado del mundo».
Menos propietarios, y muchos menos jóvenes
El tópico del país de propietarios se ha ido desgastando. Según datos del Banco de España citados en la información, el 70% de los hogares son dueños de la casa en la que viven, casi doce puntos menos que en 2011. La brecha se dispara entre los más jóvenes: solo el 36% de los menores de 35 años es propietario, frente al 70% que lo era en 2011.
Ese cambio ayuda a entender por qué el peso del inmueble en el balance familiar se reduce sin que el problema de acceso mejore: menos hogares acumulan patrimonio inmobiliario, aunque los precios sigan siendo elevados para quien intenta entrar. En paralelo, la hipoteca concentra el 73% de la deuda de los hogares, otra muestra de hasta qué punto la vivienda ordena las cuentas domésticas en España.
La riqueza creció, pero por la bolsa
El informe también cifra el patrimonio de los hogares españoles en 11 billones de dólares (unos 9,45 billones de euros) en 2025, con España entre las economías de mayor crecimiento de riqueza neta junto a Polonia, Irlanda y Suecia. La riqueza per cápita habría avanzado alrededor del 6% el año pasado.
El motor de ese avance, sin embargo, no fue el inmobiliario. «El principal motor fue la evolución de los mercados de renta variable», señala Mischke. Es un dato llamativo si se tiene en cuenta que los hogares españoles mantienen solo el 18% de su riqueza en acciones, un porcentaje bajo en comparación con la media de las economías avanzadas.
El retrato que dibuja el estudio es el de un país cuyo ahorro sigue anclado en el ladrillo, con una concentración que se corrige lentamente y con un relevo generacional que, por ahora, accede mucho menos a la propiedad que sus padres.
- vivienda
- patrimonio familiar
- McKinsey
- Banco de España
- PIB
- riqueza
Elaborado a partir de información publicada por ABC Economía · Fuente primaria: documento original