Los maquinistas de Renfe mantienen su huelga del jueves por la seguridad ferroviaria
Semaf, sindicato mayoritario del colectivo, convocó el 16 de octubre una jornada de paro de 24 horas por el estancamiento de los compromisos de seguridad.

El sindicato Semaf, mayoritario entre los maquinistas de Renfe, tiene convocada una jornada de huelga de 24 horas para el jueves 29 de octubre en protesta, entre otros motivos, por la falta de aplicación de las medidas de seguridad ferroviaria comprometidas por la Administración y las empresas del sector. Así lo recoge ABC, que sitúa la convocatoria un día después del choque entre un tren de Iryo y otro de Renfe a la altura de Urda (Toledo), en la línea de alta velocidad Madrid-Toledo, con decenas de fallecidos confirmados a media mañana.
Una convocatoria anterior al siniestro
La huelga no se decidió como reacción al accidente: el sindicato la anunció en un comunicado remitido el 16 de octubre, en el que denunciaba el «estancamiento» de los compromisos adquiridos tras siniestros anteriores. Según esa comunicación, el Ministerio de Transportes, Renfe, Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) atribuyeron los retrasos a la «complejidad burocrática que supone coordinar a varias entidades».
El precedente inmediato es el accidente de Adamuz, ocurrido diez meses antes y en el que murieron 46 personas. Tras aquel suceso, los sindicatos de Renfe y Adif plantearon varias jornadas de paro para exigir más inversión en seguridad e infraestructura. Aquellas movilizaciones se desconvocaron después del compromiso del departamento que dirige Óscar Puente de destinar fondos adicionales al mantenimiento de la red y del material rodante. Semaf sostiene que esos compromisos no se han traducido en medidas efectivas y ha vuelto a la vía del conflicto colectivo.
Qué reclama el sindicato
El pliego de reivindicaciones mezcla seguridad operativa y condiciones laborales, dos planos que en el transporte ferroviario resultan difíciles de separar. Entre las demandas principales figuran:
- Protocolos vinculantes ante alertas meteorológicas y una normativa que unifique las comunicaciones en situaciones de riesgo.
- Implantación de la llamada «cultura justa» en las cabinas de conducción, un enfoque de análisis de incidentes centrado en corregir fallos del sistema en lugar de buscar responsables individuales.
- Un canal directo entre los representantes de los trabajadores, la AESF y la Inspección de Trabajo para supervisar tanto la seguridad como las condiciones de empleo.
- Soluciones técnicas a los problemas de fiabilidad del material rodante.
- Respeto a las interrupciones obligatorias en los tiempos de conducción.
- Desbloqueo de los coeficientes reductores de la edad de jubilación, el mecanismo que permite adelantar el retiro en profesiones penosas o peligrosas.
- Cumplimiento del acuerdo del 7 de mayo sobre nuevas promociones de maquinistas, es decir, la incorporación de personal.
- Aplicación íntegra del protocolo de 1990 sobre atención a los profesionales tras un arrollamiento.
La respuesta de la empresa
Renfe considera la convocatoria «injustificada» y reprocha al sindicato que plantee reivindicaciones «que exceden el ámbito competencial» del operador. La compañía apunta así a un rasgo estructural del sector: la gestión de la seguridad se reparte entre el administrador de infraestructuras (Adif), el operador, el regulador (AESF) y el ministerio, de modo que buena parte de las medidas exigidas no dependen de una sola de esas entidades.
Por qué importa
Más allá del conflicto laboral concreto, la convocatoria pone sobre la mesa un debate con coste económico directo: la inversión en mantenimiento de la red y del material rodante, la plantilla disponible de maquinistas y los protocolos de operación ante incidencias. La falta de personal cualificado y la fiabilidad del material afectan a la puntualidad y a la capacidad del sistema, en un momento en el que conviven en la alta velocidad varios operadores en competencia.
Una huelga de 24 horas en el colectivo de conducción obliga a fijar servicios mínimos y suele traducirse en cancelaciones y reprogramaciones que repercuten en viajeros y en empresas que dependen del tren para desplazamientos profesionales. En anteriores convocatorias del sector, los paros se han desactivado en el último momento tras acuerdos con la Administración, un escenario que el propio historial reciente de Semaf no permite descartar.
La información de partida procede de la información publicada por ABC Economía sobre la convocatoria sindical.
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Elaborado a partir de información publicada por ABC Economía · Fuente primaria: documento original